En sus conferencias matutinas, el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha expuesto que el robo de combustible por las bandas del llamado “huachicol” llegó a ser la misma cantidad que pueden transportar mil pipas (sic) de autotransporte, aunque en otra ocasión aseveró que eran el equivalente a 787 equipos.

De esta manera, con estimaciones del mismo Gobierno Federal se calcula que el robo de combustibles se traducía en una pérdida de 60 mil millones de pesos anuales, a causa de la acción de estas bandas.

Con la política emprendida para acabar con el robo de combustible, se ha tenido que trasladar el movimiento en ducto a los autotanques, aunque de acuerdo con la Comisión Reguladora de Energía (CRE), esto tiene un costo 14 veces mayor.

Noé Paredes, Director General de Corporativo UNNE, expuso a través de sus redes sociales que ese dato presentado por CRE no es preciso, pues en él sólo se contempla el costo de traslado, no obstante, no se considera el factor de robo.

Desde hace tiempo los transportistas al servicio de Pemex alertaron sobre la cláusula que existe en el contrato en donde la firma transportista debe cubrir el deducible en caso de robo y la aseguradora responde por el valor del producto, “en pocas palabras, Pemex no pierde”, sentenciaba en su momento Refugio Muñoz López, Vicepresidente Ejecutivo de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar).

Actualmente existen 150 empresas autotransportistas que dan servicio a Pemex, las cuales cuentan con una infraestructura superior a los tres mil 100 autotanques, y a través de su operación aportan con el 30% de la demanda de gasolinas en el país, de acuerdo con datos del sector transportista.